Descripción
Un trabajo que nace tras el hallazgo, tal como dice su título, de un herbario en una casa de pueblo que llevaba más de 30 años deshabilitada y que de sus últimos inquilinos (entre ellos una estudiante de biología), el autor solo tenía información de sus padres y abuelos.
Es así como comienza a fotografiar todas las plantas catalogadas en estos dos cuadernos, con sus flores, tallos y raíces, como una forma de atrapar la vida que se escapa, tal y como hizo aquella estudiante hace más de 50 años







